El Gobierno francés presentó hoy un anteproyecto de ley que endurece la regulación de los créditos personales para tratar de que los acreedores sean más conscientes de los riesgos que asumen y evitar los casos de insolvencia. "Se tendrá que reembolsar una parte del capital cada mes, porque si no se da la situación en que el consumidor sólo devuelve el interés y el capital no se devuelve nunca", señaló la ministra francesa de Economía y Finanzas, Christine Lagarde, al presentar a la prensa el anteproyecto. Otra de las grandes novedades del texto sobre los créditos renovables automáticamente ("revolving") es que las entidades financieras tendrán que precisar cada mes a los clientes no sólo la cantidad que deben reembolsar, sino el tiempo que les queda hasta que acaben de pagar, precisó Lagarde.