Dos de las principales automotrices en Estados Unidos, Ford Motor  y Toyota Motor, dijeron que la larga caída en las ventas de vehículos en ese país había tocado fondo. Su aseveración acompaña el menor descenso en las ventas mensuales de la industria este año.
Las ventas de nuevos vehículos en junio cayeron 28% a 860.000 autos y camionetas, según la firma de investigación de mercado Autodata Corp. Se trata de la caída más pequeña de este año en comparación a cada uno de los meses anteriores. "Creemos que la industria está saliendo del agujero", señala Bob Carter, subdirector grupal de Toyota en EE.UU. "El efecto de la debilitada economía en la industria automotriz parece estar disminuyendo".

Ford envió un mensaje parecido. "El retroceso en la industria automovilística parece estar llegando a un punto de inflexión", señaló George Pipas, el analista de ventas de más alto rango en Ford Motor Co., durante una conferencia telefónica.

Autodata informó que la tasa anualizada de ventas ascendía a los 9,69 millones de vehículos, un declive frente a los 9,91 millones de mayo, pero una mejora respecto a los niveles de los primeros meses del año.

De todos modos, muchas automotrices continuaron registrando caídas significativas en sus ventas. General Motors anunció un descenso de 36% a 174.785 vehículos. Chrysler Group bajó 42% a 68.297 y Toyota Motor Corp. 32% para quedar en 131.654 unidades.

Ford, la única de las tres grandes automotrices estadounidenses que no ha necesitado los fondos del gobierno y no se ha acogido a la protección por bancarrota, informó que sus ventas cayeron sólo 11%, a 154.873 unidades. Ese total le permitió superar en ventas a Toyota por cuarto mes consecutivo.

Los ejecutivos de Ford no se atrevieron a predecir una recuperación total, pero afirmaron que la empresa cree que la industria podría experimentar una modesta mejoría durante el segundo semestre.

Emily Kolinksi-Morris, economista senior de Ford, resalta que la moderación en las caídas en los precios de las viviendas y otros indicadores sugieren un cierto fortalecimiento en la confianza de los consumidores. Las ventas de vehículos en 2009 podrían alcanzar los 10,5 millones, predijo. Tal cifra estaría por debajo de las ventas de 13 millones en 2008 y 16 millones en 2007, pero representaría un aumento respecto al índice deprimido en el último trimestre del año pasado y los primeros tres meses de 2009.

Carter, el ejecutivo de Toyota, dijo que las ventas en California continuaron como las "más complicadas" mientras que otras regiones estadounidenses, como el sureste, la costa este y el centro norte evidenciaron una mejoría en junio. El ejecutivo añadió que las ventas de camionetas también estaban repuntando. "Estamos comenzando a ver cierta recuperación leve en las camionetas. Parece que la industria está recuperando un balance de 50-50 por lo menos en el corto plazo", aseveró.

En lo que constituye otra noticia positiva, las automotrices están reportando inventarios más ajustados, lo que ayuda a aumentar sus precios y márgenes de ganancias.

Ford terminó junio con una provisión de vehículos para 60 días, un descenso del 38% en comparación con junio del año anterior. Toyota tenía una provisión de vehículos para 40 días. La provisión de GM alcanzó los 90 días, pero ha declinado 27% respecto a un año atrás.

"A medida que los inventarios disminuyen, hay una oportunidad", señaló Jim Farley, el jefe de marketing de Ford. "Típicamente eso es lo que ocurre durante una recuperación".

Ford dijo que observó marcadas variaciones regionales en las ventas, y que hubo ventas más sólidas en la zona centro-norte y ventas más débiles en estados como California, que han sido fuertemente afectados por el colapso de los bienes raíces. GM, por su parte, reveló que la costa oeste era "de lejos" su mercado más débil.

Un factor que contribuyó al desempeño de GM y Chrysler fue que muchos de sus concesionarios se vieron obligados a liquidar inventarios antes de cerrar sus puertas. Chrysler está eliminando 789 concesionarios y muchos de ellos redujeron sus precios en junio. En el caso de GM, ocurrió lo mismo con los concesionarios de sus marcas Pontiac, Saturn y Hummer, que serán cerradas o vendidas. "El fondo ya se tocó este año", dijo Mike DiGiovanni, analista jefe de ventas de GM.