El grupo Ford, tercer fabricante mundial de automóviles, reducirá su plantilla de empleados administrativos en Estados Unidos entre un 10% y un 12%, después de que su plan de reestructuración se haya atascado como consecuencia de los efectos sobre el mercado de la subida de los precios de los carburantes. Este ajuste de empleo, que no tendrá carácter voluntario, supondrá el recorte de más de 2.000 puestos de trabajo, dado que la corporación con sede en Dearborn (Michigan) emplea a 24.300 administrativos en Estados Unidos, Canadá y México, informa hoy el diario 'The Detroit News'.