En los últimos años las medias de largo plazo se han cruzado en repetidas ocasiones. Escaso recorrido tendencial que apunta a un movimiento lateral de largo plazo que encuentra techo en el máximo de 2.009 en 3,69 y suelo en el mínimo de 2.010 en 1,92.

Dentro de esta falta de dirección, el índice de volumen positivo no para de incrementar en las subidas presentando una estructura de máximos crecientes y apuntando a una posible fase de acumulación en el valor que permite conceder un cierto sesgo alcista al precio.

A más corto plazo, la recuperación desde el mínimo anual situado en 2,34 activa señales de compra en los osciladores técnicos. En este entorno, consideramos que la dinámica lateral puede continuar su curso y la apertura de largos buscando resistencias y con un stop inferior a 2,34 parece una buena posibilidad.

Fluidra en gráfico diario