Cancelan un acuerdo adoptado el 11 de febrero del año pasado para la fabricación de un máximo de 500.000 coches por año hasta el 2016.

El grupo automovilístico italiano asegura en un comunicado hecho público hoy que tanto él como la marca rusa han optado por “se seguir estrategias independientes para desarrollar ulteriormente sus respectivas presencias en Rusia”.

Las dos empresas cancelan, por tanto, un acuerdo para ampliar su negocio aunque mantienen su intención de seguir con su expansión en Rusia.