El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, insistió hoy en que "es fundamental adoptar ahora reformas estructurales" tanto en el mercado laboral como en otros sectores productivos para que España no se encuentre con "serias dificultades" para converger con los países desarrollados cuando escampe la crisis.
 A su parecer, el mercado laboral y otros mercados "precisan un marco más competitivo y flexible" para situar a España en una buena posición de partida para afrontar el nuevo escenario que se abra cuando la economía internacional se recupere.

Fernández Ordóñez advirtió de que la crisis internacional incidió en la economía española "en un momento muy delicado", cuando se había iniciado el proceso de ajuste de los desequilibrios acumulados en una larga etapa de crecimiento, lo que ha provocado, entre otros efectos, "un extraordinario aumento del número de desempleados".

Además, Ordóñez aseguró que la economía mundial podría empezar a recuperarse a comienzos del año que viene aunque "el nivel de incertidumbre es enorme". "Los políticos han evitado los errores del pasado cuando los gobiernos tomaron medidas para proteger a los bancos y las compañías nacionales en tiempos de crisis", apuntó.

RECUPERACIÓN EN 2010 CON INCERTIDUMBRE

 Tras su intervención, Fernández Ordóñez recordó que el Banco de España sitúa la recuperación económica en España en torno a finales de este año y la primera mitad del próximo año, pero insistió en que "los rangos de incertidumbre son enormes".

 Minutos antes, el gobernador explicaba ante el auditorio que la recuperación de la economía mundial se podría producir a mediados del año que viene, si bien advertía de que los enormes niveles de incertidumbre se ciernen sobre este pronóstico.

 "Hay un proverbio chino que cuenta que no se puede decir que un hombre ha sido feliz hasta que haya cumplido el último año de su vida. Y probablemente deberíamos mostrar la misma cautela a la hora de certificar la salida de la crisis", apuntó Fernández Ordóñez.

A su parecer, el daño provocado por la crisis internacional ha sido bastante generalizado, y en España "podemos felicitarnos por haber tenido una supervisión y regulación bancaria bastante conservadoras" pero también parece claro que, pese a los esfuerzos de los últimos gobiernos, "haber mantenido unas cuentas públicas en 'números rojos' hasta 2004 y con modestos superávits desde entonces y hasta 2007, no fue suficiente para compensar el efecto de los bajos tipos de interés sobre los niveles de endeudamiento".

En clave positiva, Fernández Ordóñez resaltó que aunque son evidentes las consecuencias de muchos errores cometidos en el pasado por autoridades y gobiernos, "la actual reacción a la crisis por parte de todos parece que está yendo en el sentido adecuado". "Creo que debemos celebrarlo", consideró el gobernador, para quien esto es algo "muy positivo que debería alimentar un cierto optimismo sobre la especie humana".

 HAY QUE EVITAR LA DEFLACIÓN

En ese sentido, Ordóñez ha indicado que no ve riesgos significativos de deflación, y replica las palabras que pronunció el pasado jueves Jean Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, al destacar que el nivel de los tipos de interés en la zona euro es el "apropiado".

También ha manifestado que la recuperación mundial se podría producir a principios de 2010 pero que, en su opinión, tendrá que ver más con el acierto en las políticas macroeconómicas -monetaria y fiscal-, y con el apoyo del sistema financiero o de las reformas estructurales, "tan imprescindibles" en muchos países.