La Reserva Federal de Estados Unidos, que se prepara para una reunión sobre política monetaria la próxima semana, considera inyectar más dinero en la economía comprando valores u otorgando nuevos préstamos.  Golpeado por el pronunciado deterioro de los mercados bursátiles -a pesar del alza de ayer- y las renovadas presiones en los mercados de crédito, el banco central estadounidense debe evaluar si los esfuerzos realizados hasta ahora han surtido efecto y qué más puede hacer para apuntalar la economía.
La Fed ya ha usado de forma significativa sus principales herramientas: bajar las tasas de interés a casi cero e impulsar los préstamos y las compras de activos. Sin embargo, podría decidir actuar más enfáticamente, por ejemplo, comprando bonos de largo plazo del Tesoro de EE.UU. o aumentando sus adquisiciones de deuda emitida o garantizada por los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac. Las compras de bonos del Tesoro podrían ayudar a reducir las tasas de interés de largo plazo, al hacer subir el precio de los valores y, por consiguiente, reducir sus rendimientos. Esto, a su vez, podría hacer bajar otras tasas de largo plazo, ya que la deuda del Tesoro es un referente para muchos préstamos y valores.

Las medidas que están siendo consideradas y el creciente papel de la Fed resaltan la profundidad de la recesión y las sombrías evaluaciones de las autoridades acerca de una pronta recuperación. "El mundo está sufriendo en medio de la peor crisis financiera desde los años 30, una crisis que ha provocado un pronunciado bajón de la economía global", afirmó el martes el presidente de la Fed, Ben Bernanke, ante el Consejo de Relaciones Exteriores. Una recuperación, agregó, estaría "fuera del alcance" hasta que los funcionarios estabilicen el sistema financiero, y aunque eso suceda, la recesión persistirá hasta "fines de este año".

Añadiendo una dosis de humildad a su evaluación, Bernanke reconoció que su "historial de predicciones en esta recesión" no ha sido de los mejores.

Además de llevar su tasa de interés de corto plazo, conocida como tasa de fondos federales, a casi cero y comprar activos, la Fed ha iniciado nuevos programas. Asimismo, está preparando la Línea de Crédito de Valores Respaldados por Activos a Plazo (TALF por sus siglas en inglés), que podría ser ampliada en las próximas semanas.

Cuando se reúnan el 17 y 18 de marzo, los funcionarios de la entidad evaluarán si deben ampliar los actuales programas o empezar unos nuevos. También es probable que vuelvan a examinar cuestiones como la reducción de los programas una vez que se recupere la economía.

Bernanke ha dejado en claro en las últimas semanas su disposición a emprender medidas agresivas para combatir la crisis. Una referencia a la Gran Depresión el martes contrastó con los comentarios hechos esta semana por el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien todavía mantiene las esperanzas de una recuperación.