La constructora FCC ha registrado un beneficio neto de 176 millones en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento de 14,7% respecto a los 153,5 millones de euros obtenidos en el mismo período de 2017, debido al comportamiento positivo de las actividades de explotación en todas las áreas de negocio.

Los ingresos de FCC se situaron en los 4.350,8 millones entre enero y septiembre, un 2,2% más que en 2017, debido al mayor nivel de actividad registrado en las áreas de medioambiente y agua junto con cemento.

FCC eleva sus beneficios un 14,7% y rebaja su deuda un 22%

En el mismo período, el importe del resultado bruto de explotación del grupo (ebitda) registró un crecimiento del 8,1% hasta alcanzar los 645,7 millones de euros. Esto representa un aumento del margen ebitda del 14,8%, una de las cotas más altas alcanzadas por el grupo, según asegura la compañía en un comunicado.

El comportamiento del ebitda en las áreas de negocios ha sido el siguiente: en medio ambiente, ha aumentado hasta 324,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 6% en comparación con el acumulado del tercer trimestre de 2017. El área de agua registró un aumento del 2,5% hasta situarse en 186,1 millones de euros. Construcción alcanzó los 43,3 millones de euros, un 14,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. Por su parte, el área de cemento consiguió los 57,4 millones de euros, un 27% más respecto a 2017.

El resultado neto de explotación (ebit) registró una cifra de 366,8 millones, un 15,2% más que en igual periodo del año anterior.

Reduce la deuda hasta los 2.795,9 millones

A 30 de septiembre, la deuda financiera neta consolidada se reduce un 21,9% hasta situarse en 2.795,9 millones. El patrimonio neto del grupo que controla el mexicano Carlos Slim se refuerza al incrementar el doble su importe respecto a diciembre del año anterior y alcanzar 1.876,5 millones a 30 de septiembre.

Entre los principales hitos de la compañía constructora y de concesiones destaca la venta de un porcentaje minoritario de FCC Aqualia por 1.024 millones, la adjudicación del contrato de la segunda fase del complejo medioambiental de Guipúzcoa y la adjudicación del proyecto de ampliación del aeropuerto de Lima (Perú), mientras que Aqualia añade cerca de 250 millones en contratos internacionales en desarrollo y operación de plantas hidráulicas.