El grupo constructor Fomento de Construcción y Contratas  va a entrar en el mercado ruso con la adjudicación, a través de su filial austríaca Alpine, del proyecto de construcción de una autopista entre Moscú y Minsk con un presupuesto de 550 millones de euros.
Fuentes de Alpine en Viena confirmaron que la empresa participa con el 14,5% en el consorcio que se ha adjudicado la obra, aunque precisaron que el contrato aún no ha sido formalizado de forma definitiva.

El proyecto, que no comenzará a ejecutarse antes de 2010, consta de la construcción de un tramo de cerca de 20 kilómetros de la autopista M1, que unirá la capital rusa con la bielorrusa.

Para su desarrollo, Alpine trabajará en forma de consorcio con varias empresas, entre ellas el fondo de inversión Leader y los grupos rusos Stroygazconsulting y Gazprombank.