La semana pasada estuvo marcada primero por lo que pasaría y después por lo que no pasó. Nos referimos a la reunión de la Fed que tuvo lugar el martes y miércoles y cuyo resultado no impactó en los mercados como se esperaba que lo hiciera.

La "cuanticipación", término que en BullionVault utilizamos para referirnos al fenómeno de anticipación en los mercados ante un posible nuevo episodio de flexibilización cuantitativa (QE), se hizo notar la primera parte de la semana en el mercado del oro y la plata.
Y es que los analistas tenían bastante claro que la reunión del FOMC iba a desembocar en el anuncio de una nueva compra de bonos de 45.000 millones de dólares al mes en sustitución de la Operación Twist y que se sumaría a la que se anunció en septiembre de 40.000 millones al mes de compra de deuda hipotecaria.

Ante esta perspectiva el oro, que cerró la semana anterior a la pasada a la baja tras la publicación de buenos datos de empleos de EE. UU., cotizó gran parte de la semana pasada en torno a los 1715 $ la onza.

Mientras en Europa, Berlusconi sorprendía con una posible vuelta a la política tras el anuncio de Mario Monti, actual primer ministro italiano, de su dimisión. Las bolsas europeas se contagiaron del pesimismo de esta noticia: el Ibex 35 perdió el 0,5% y la prima de riesgo española subió hasta los 426 puntos.

Y por fin llegó la tarde del miércoles... y la Fed anunció que compraría deuda por valor de 45.000 millones de dólares al mes y dejó los tipos de interés entre el 0% y el 0,25%, tasa que no subirá hasta que el desempleo no baje hasta el 6,5%.

Tras una subida del precio del oro hasta los 1723 $ la onza (su máximo en dos semanas), el mercado se relajó, mostrando indiferencia ante el mensaje e incluso presentado cierta tendencia bajista, cotizando el jueves y el viernes por debajo de los 1700 $ de nuevo.

Analistas tienen sus dudas con respecto a este nuevo programa de compra por estar precisamente vinculado al desempleo y por no conocer exactamente cuál será su alcance.

El Fix de la tarde del viernes situó al oro en 1696,25 $ la onza, reflejando una caída semanal del 0,31%. Contra el euro el fix fue de 1295,63 € la onza y la caída del 1,29% con respecto al mismo Fix de la semana pasada.




El Fix de la tarde del viernes para la plata fue de 32,52 $ la onza, reflejando una caída semanal del 1%. Contra el euro, la plata cayó más del 4%, con un fix en 24,34 € la onza.



Se trata de la tercera semana consecutiva de caídas tanto para el oro como para la plata.

Todo indica a que el oro cotizará en el mismo rango de aquí hasta final de año puesto que muchos inversores están cerrando sus libros y, además, la incertidumbre en EE. UU. ha puesto un freno a las operaciones de gran volumen. Los analistas opinan que, a corto plazo, un dólar más fuerte sería un riesgo para el oro.