Los últimos datos sobre la zona euro han confirmado nuestro escenario sobre una caída en recesión en el cuarto trimestre de 2011. Nuestro indicador principal sobre la producción industrial señala una contracción de la producción de un 2% intertrimestral en el cuarto trimestre: los estudios demuestran que las empresas de la zona están reduciendo los planes de producción, a pesar de que la demanda sigue siendo decente y los inventarios reducidos.

Nuestro indicador del PIB sugiere una fuerte contracción del 0,5% en el mismo trimestre. Ante estos datos, todo parece indicar que la recesión debería prolongarse en la primera mitad de 2012, dado que las políticas fiscales y las políticas crediticias de los bancos se han endurecido en un entorno de crisis. La encuesta sobre Préstamos Bancarios del BCE confirma que se espera un endurecimiento de las condiciones de crédito para el próximo trimestre. De hecho, los flujos de crédito al consumidor ya se han ajustado a la baja. Además, las tasas de desempleo van en aumento otra vez, en todas partes, menos en Alemania.

Hacer una previsión para las principales variables macro a un año vista es un ejercicio difícil, pero aún más heroica en medio de una doble crisis soberana y de la banca como la que estamos atravesando en estos momentos.

Nuestro principal escenario contempla una salida de la crisis en el curso de la primera mitad de 2012. Sin embargo, reconocemos la significativa probabilidad de un fracaso de los políticos para contener la pérdida de confianza en los bancos y en los mercados de deuda soberana. De hecho, el continente está en las garras de un círculo vicioso, donde la recesión, la contracción fiscal, el aumento de la percepción de riesgo soberano, la exposición de los bancos al riesgo soberano y la contracción del crédito se alimentan peligrosamente unos de otros.