En las últimas semanas el cambio entre euro y dólar ha sido protagonista de un importante movimiento alcista, apuntan desde ActivTrades.

El analista jefe de ActivTrades, Carlo Alberto De Casa, resalta que se han superado los máximos de mayo colocados en 1,128 y la cotización ha encontrado espacio para proseguir al alza hasta superar el 1,14, actualizando los valores más altos de los últimos doce meses, para después descender nuevamente hacia 1,1350.

El analista de ActivTrades señala que el cruce aparece colocado todavía en el interior del amplio canal lateral entre 1,05 y 1,15 donde se han contenido las cotizaciones en los últimos dos años y medio. Los máximos de la semana pasada han escalado el borde superior, pero sin llegar a romperlo. La primera resistencia importante está colocada aún alrededor de estos valores, entre 1,145 y 1,15. Solamente la superación de esta área abriría espacio para otros movimientos.

De momento, este impulso del euro le ha llevado a sumar una revalorización superior al 8% en su cruce con el dólar en los primeros seis meses del año.

En este rally han jugado un papel importante las crecientes expectativas de una reducción de la flexibilidad cuantitativa europea. Muchos operadores no ven tampoco muy lejano un incremento en los tipos de interés, que podría producirse en la segunda mitad del 2018.

En el frente americano, explican desde ActivTrades, tras la aparente luna de miel inicial entre los mercados y Donald Trump, parece que el escenario ha cambiado en parte. Se respira cierta cautela, tanta que ni siquiera la perspectiva de incrementar siete veces los tipos por parte de Yellen de aquí a final del 2019 (otro más en 2017, tres para el 2018 y tres para el 2019) ha motivado a los inversores a decantarse por el dólar. De hecho, los mercados no parecen creer las palabras de Yellen.

La firma también  hace referencia a que, según el CME FedWatch Tool, el número de veces que se incrementarían los tipos en los proximos meses por la Reserva Federal norteamérica podría ser más bajo de lo que se ha anunciado inicialmente. El desafío entre euro y dólar prosigue, y los bancos centrales están destinados a jugar un papel fundamental en los meses venideros.