Gas Natural viene subiendo y marcando una clara pauta de máximos y mínimos crecientes que, tras la ruptura de la zona de pivote en los 19,15, se ha agudizado. 

Desde principios del pasado mes de febrero, el precio de las acciones de Gas Natural viene subiendo y marcando una clara pauta de máximos y mínimos crecientes que tras la ruptura de la zona de pivote en los 19,15 euros se ha agudizado. Sin embargo, en estos momentos se ha alcanzado una zona importante de resistencias en la zona de los 21.50 euros y que se corresponde con los máximos históricos del año 2007 y 2017 que puede provocar que los inversores decidan recoger los beneficios recogidos recientemente.

Además, tenemos al oscilador en zona de extrema sobrecompra desde hace casi un mes y ahora vemos una divergencia bajista para poner las cosas más interesantes aún. No obstante, el mero hecho de que un valor alcance sus máximos históricos no hace de una estrategia bajista valedora del éxito puesto que más allá de la divergencia del oscilador y de la falta de volumen creciente a lo largo de todo el proceso de la subida, realmente no tenemos ningún síntoma de giro a la baja y por lo tanto no procede abrir corto.

Simplemente debemos permanecer atentos a las próximas sesiones por si efectivamente vemos señales de giro. Así, si veo que el valor pierde los 21,08 euros sí que me planteo una estrategia bajista con stop de protección en los máximos que se hayan realizado a partir de ahora siempre y cuando sean coherentes económicamente y proporcionales a una corrección esperada cuanto menos hasta la zona de 20,35 euros y si se pierden volver incluso al punto de pivote en torno a los 19,15 euros.

Por el contrario, si veo dos cierres consecutivos por encima de los 21,50 euros implicará que el proceso impulsivo de la acción puede continuar y entonces se puede probar una posición larga con stop en los 21,08 euros que habrá que gestionar bien puesto que la sobrecompra del valor no augura muchas subidas antes de una corrección.