Son dos palabras. El optimismo y el pesimismo. Las subidas y las bajadas. La quiebra o la supervivencia. Pertenecer al sector financiero supone un arma de doble filo. El momentum lo dice todo: cajas de ahorro que son intervenidas, fusiones entre las mismas, tasas de morosidad en niveles históricos…y el Santander. Única entidad que recibe recomendaciones positivas – a pesar de la situación del mercado- pero que lleva a sus espaldas un saco que puede hacerle mucho daño: la especulación.
Es una de las compañías que más recomendaciones positivas aglutina en las últimas semanas. Nomura, Goldman Sachs, Credit Suisse, UBS…se han fijado en la entidad cántabra. ¿Su recomendación? Comprar títulos de la compañía que preside Emilio Botín. Y eso en un momento en el que una mínima duda sobre el sector despierta un pánico vendedor capaz de llevar al Ibex35 a visitar los mínimos anuales.  Dudas como la intervención de Caja Sur por parte del Banco de España, la reestructuración a la que asiste el sector financiero con la configuración de un nuevo mapa financiero o la fuerte revalorización de los CDS (Credit Default Swaps) sobre la deuda española que focalizan el interés en los grandes bancos, principales tenedores de la misma. Y es que sea cual sea el motivo, los inversores están listos-para vender, esperar y volver a entrar. La especulación está servida.

Y ya dice la teoría que “el precio contiene toda la información”, reconoce Pedro Agudo, gestor de riesgos. Pero sólo en teoría. Este experto reconoce que “las decisiones que se están tomando actualmente por parte de los gobiernos se basan en lo que pide el mercado: reducción del déficit, recorte de gastos… pero cuando el mercado se mueve más por ataques especulativos hay que dejar de lado los fundamentales del sector financiero español”. Lorenzo Dávila, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) admite que ahora “es fácil ganar en bolsa como los especuladores: sólo tienes que hacer lo que los demás piensan que va a ocurrir”. Ver hasta qué punto llegará el castigo de las entidades.

¿Tarea fácil? Mirando el grafico de Santander, el valor se mueve “entre los 8.08 euros y los 7.7 euros”, reconoce Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse. Este experto advierte de que la resistencia más cercana “se encuentraen los 8.8 euros. Un nivel que en caso de superar podría llevar al valor hacia los 9.40-9.50 euros”. Sin embargo, le parece poco probable que la entidad cántabra opte por esta tendencia. ¿Solución? Fijar el soporte. Soledad Pellón, analista de IG Markets advierte e que la pérdida de los 7.7 euros podría implicar “una mayor reacción bajista en el valor”. Una pérdida que tendría su objetivo bajista más ambicioso en torno a los 6.70 euros “más probable verlo en el medio plazo”, admite Martín.

Los analistas de Banco Sabadell sin embargo ven en la entidad una oportunidad de compra clara. En su último informe: "Mercado de renta variable: valores a buen precio" figura la entidad cántabra como uno de los valores en el que "la corrección nos parece excesiva, dado el diluido peso de las actividades en España, la elevada solvencia, y la ausencia de problemas en deuda", expone. 

Viendo la situación…la mejor opción parece “una operativa de renta variable cubierta con derivados porque estaré protegido y además buscaré plusvalías en caso de una corrección”, admite Gabriel Montalto, director en España de HanseaticBrokerhouse. Y es que por mucho que los expertos vean a la entidad como un valor barato, que ha sido duramente castigado y que el efecto contagio está servido –cuando se trata de este sector – lo cierto es que “nos enfrentamos a una dificultad mucho más grave y profunda porque el sector financiero tiene un problema de dimensión y ver qué modelo vamos a tener”, reconoce Alejandro Inurrieta. El colapso del crédito y el no crecimiento de su negocio principal, “que en definitiva es prestar dinero, augura un año difícil y muy duro para los principales bancos", reconoce Sara Pérez Frutos, directora general de Dracon Partners EAFI. Un campo de batalla en el que los especuladores van armados, dispuestos a ganar . ¿Serán capaces de sobrevivir?