España se ha convertido en el mercado de energía solar de mayor crecimiento de la Unión Europea, por delante de Alemania, al concentrar el 63% de la nueva capacidad instalada durante 2008, según un informe sobre esta materia elaborado por DBK. El informe, que alude tanto a las plantas fotovoltaicas como a las termoeléctricas, cifra en 4.100 MW la potencia instalada en la Unión Europea durante 2008, de la que 2.600 MW correspondieron a España. En el conjunto del continente, la potencia instalada entre 2005 y 2008 se multiplicó por cuatro y alcanza ya los 9.050 MW. Alemania es el principal país europeo en términos de potencia instalada, con el 57% del total, mientras que España cuenta con el 37%, por delante de Italia, Países Bajos y Francia.