Parece que no hay forma fácil de salir de la crisis catalana para el Gobierno central ni para el Govern catalán. Para los primeros no hay vuelta de hoja, ya que España es constitucionalmente indivisible. Para los segundos, se trata del derecho humano/democrático a la autodeterminación.

En un sentido más amplio, Europa y el mundo han apoyado ambos ideales en distintas ocasiones, y es esa diversidad (véase los casos de Crimea o Kosovo) en la que se respaldan las ideas de unos y otros. Pero esto no es un proceso indoloro.

De hecho, estamos viendo cómo la incertidumbre política está afectando al Ibex 35, que hoy está colapsando. Antes del cierre negocia justo por debajo de 10.000 puntos, frente a los máximos de la sesión del martes por encima de los 10.400 puntos.

El Ibex 35 regresa a niveles vistos a mediados de marzo y se aleja mucho de los máximos de mayo, en los 11.250 puntos.

Con los líderes catalanes señalando su intención de declarar la independencia "en próximos días" y Madrid manteniendo que el referéndum del domingo carece de toda legitimidad, España se encuentra en un callejón sin salida.

La supervivencia (probablemente) del Gobierno español en Madrid y la de la autoridad regional de Cataluña están en el aire. Dado el tumulto y la aparente imposibilidad de llegar a un acuerdo, el golpe a la estabilidad económica de España está obligando a los mercados a reaccionar.

Hoy, el rendimiento de los bonos a 10 años de España alcanzó su máximo nivel desde marzo, reflejando precisamente la caída del Ibex 35.

Los bonos españoles a 10 años fueron el segundo activo más negociado en los mercados europeos de renta fija el miércoles por la mañana.

Teniendo en cuenta la trayectoria actual de este conflicto, el Ibex 35 podría fácilmente probar el nivel de los 9.500 puntos pronto, con las acciones financieras siendo los valores más vulnerables.

Ibex 35:

Ibex Saxo

Fuente: Saxo Bank