"Aunque la situación es difícil para toda la región, la capacidad de las economías individuales para resistir las condiciones dependerán de su propia fortaleza actual en términos de deuda familiar y de empresas, ahorros y competitividad internacional", según el economista jefe para Europa de S&P, Jean-Michel Six.Desde un punto de vista de la deuda familiar y de empresas, Europa se puede dividir en dos grupos, uno primero con España, el Reino Unido e Irlanda, caracterizados por tener mucha deuda, mientras que los ahorros en el Reino Unido e Irlanda son bajos y en España son altos pero decrecen, según el informe.En una crisis crediticia como la actual, las dificultades de acceso al crédito afectará con más fuerza a esos países. No obstante, Standard & Poor´s ha mantenido sus previsiones para el 2008, que indican un crecimiento económico para España del 2,3%, frente al 2,6% del consenso.