En momentos de pánico hay que rehacer la cartera. Así lo expresa Álvaro Blasco, director de análisis de Atlas Capital. Eso sí, con un horizonte de medio-largo plazo "pues el corto plazo seguirá regido por la volatilidad".

Si se piensa en el medio largo plazo el que compre ahora hace un gran negocio, esos momentos de pánico donde todo el mundo quiere vender, son los buenos para la idea de medio-largo plazo. Para el corto plazo, es extremadamente volátil. Trabajar con órdenes stop es su principal recomendación “pues es la única forma de no incurrir en pérdidas de forma importante”, reconoce Álvaro Blasco, director de análisis de Atlas Capital.

FCC está rebotando y creo que es un valor a conservar pues está teniendo una gestión sana “porque la diversificación de su negocio y resultados le están dando un potencial de subida fortísima”, reconoce el experto en Radio Intereconomia. La opción de añadir, este experto la dejaría de lado en pro de diversificar en otro tipo de valores.

Perspectivas de Iberdrola. Blasco “no tendría problemas para entrar, está haciendo bien su negocio y está sufriendo también con la crisis”. Uno de los datos que vienen de la crisis es la bajada del consumo, que en la compañía ha flojeado en los últimos meses.

Entre Banco Santander y Gamesa, el director de análisis de Atlas Capital señala que “son dos posiciones complicadas por la volatilidad actual pero casi me iría a Gamesa porque el sector financiero estará en situación de una mayor de volatilidad”. El castigo en Gamesa ha sido excesivo y, dentro de los problemas que tienen todos los sectores, el de energías renovables saldrá ganador “y además se ha posicionado bien en la India, lo que generará mucho provecho en la compañía”-

Inditex es cierto que es muy fuerte en España pero es una multinacional cpo unas cifras de negocio y aceptación muy importante. Ha puesto las ventas on line en marcha “algo que tendrá cada vez un peso mayor en las cuentas de la compañía”.

Respecto a Vidrala, Blasco reconoce que la falta de liquidez es una virtud y un problema. Es un valor defensivo “con buenas expectativas, porque al principio de la crisis reflejó cierta caída y ahora ha dejado de interesar ó desinteresar a los inversores”. Lo que ocurre es que este tipo de valores de pequeña capitalización, con poco movimiento de mercado, no atrae a los inversores que buscan algo más de liquidez pero “tiene buenas perspectivas”.