La compañía alemana de servicios y suministro de energía E.on bajó en el primer trimestre su beneficio neto hasta 1.800 millones de euros (2.790 millones de dólares), un 7% menos que en el mismo periodo de 2007. Este retroceso se produjo por el aumento de la competencia en los mercados europeos de electricidad y gas, el elevado nivel internacional de los precios de la energía así como la presión de la nueva legislación. El beneficio antes de intereses e impuestos (Ebit) se mantuvo en los tres primeros meses del año en 3.300 millones de euros (5.115 millones de dólares).