El fabricante de electrodomésticos Electrolux, que la semana pasada anunció el cierre de su fábrica en Alcalá de Henares (Madrid), que cuenta con 450 empleados, ganó en los nueve primeros meses del año 2.268 millones de coronas suecas (222 millones de euros), casi el doble que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Según informó hoy la compañía sueca, esta mejora en los resultados obedece a los recortes de costes, a un abaratamiento de las materias primas y a la estabilidad de precios, y a pesar de la debilidad de la demanda por la crisis económica.