Segunda subasta de la semana por parte del Tesoro Público en la que se han colocado un total de 4.020 millones de euros en títulos a largo plazo, en bonos a cinco, ocho y diez años. Destaca la caída de la demanda y el repunte de la rentabilidad en el bono con vencimiento en 2023. La prima de riesgo se coloca en los 313 puntos básicos. 

En concreto, la rentabilidad media exigida por los inversores para los bonos a diez años se ha elevado al 4,765%, desde el 4,51% como referencia a la emisión del pasado 6 de junio, en línea con el nivel al que se mueven en el mercado secundario estos títulos. El Tesoro ha colocado 1.517 millones de euros con este vencimiento.

Además, ha captado otros 1.117 millones de euros a 8 años, con un rendimiento medio del 4,353%. En este caso el interés se ha reducido con respecto a la anterior subasta similar, del 4 de abril, cuando se situó en el 4,477%.

Por último, ha adjudicado otros 1.381 millones de euros en títulos con vencimiento a cinco años, por los que ha ofrecido una rentabilidad media del 3,592%, ligeramente por debajo del 3,598% de abril.

Mientras, dentro del mercado de deuda la prima de riesgo se frena en los 313 puntos básicos después de abrir desde los 297 pb y para volver a repuntar tras conocer el resultado de la subasta. El bono español a diez años modera su escalada en el 4,69% de rentabilidad exigida. 

GRÁFICO PRIMA DE RIESGO (FUENTE: INFOBOLSA)



Por su parte, el Ibex 35 -que se mantenía a la espera y sobre plano durante los minutos previos a conocer la subasta del Tesoro Público- mantiene su desplome inicial del 1.48% hasta los 7.981 puntos arrastrado como el resto de Europa por las palabras en la tarde del miércoles del presidente de la FED, Ben Bernanke. 



La subasta de letras del pasado martes ya deparó un significativo repunte en los costes de emisión. El interés de los títulos a un año subió del 0,99% al 1,395%. Detrás de este incremento estaba la incertidumbre sobre el giro en la política monetaria de la Reserva Federal.