El Santander ha puesto a la venta todos sus inmuebles en España, 1.200 oficinas y 44 edificios, incluida la ciudad financiera de Boadilla del Monte (Madrid), por unos 4.000 millones de euros. Una operación que podría generar unas plusvalías próximas a los 1.400 millones de euros.
El Santander ha asegurado que "de momento" venderá sólo los activos inmobiliarios del banco en España y no los de otras entidades del grupo, como Banesto. Una operación que podría facilitar la financiación de la compra de ABN AMRO. La entidad cántabra integra un consorcio junto a sus socios Royal Bank of Scotland y Fortis para hacerse con el control de ABN Amro por 71.000 millones de euros. La razón esgrimida para este cambio de estrategia es que la operación "encaja desde el punto de vista financiero", ya que tener inmuebles consume mucho capital y es mucho más rentable permanecer en los edificios en régimen de alquiler, puesto que se puede deducir fiscalmente. La entidad espera obtener 4.000 millones de euros de su patrimonio inmobiliario, aunque el precio definitivo no se conocerá hasta que las tasadoras contratadas terminen sus informes y los interesados puedan comenzar a presentar sus ofertas. De conseguir esa cuantía, el Santander se hará con unas plusvalías de 1.400 millones de euros, que destinará a pagar los 19.900 millones que le costará la adquisición de la parte de ABN Amro por la que ha ofertado, principalmente el italiano Antonveneta y el brasileño Banco Real. El resto de los fondos para financiar esa compra provendrán de la venta de participaciones industriales (500 millones de euros), de una ampliación de capital (4.500 millones), de emisión de bonos convertibles (5.000 millones) y de titulizaciones (8.500 millones). Si no se llevase a cabo la operación de ABN Amro, en la que el Santander, Royal Bank of Scotland y Fortis están en liza con Barclays, los beneficios obtenidos con esta operación se llevarían previsiblemente a resultados o a financiar prejubilaciones como en años anteriores, según los expertos. En todo caso, dado que la adquisición de ABN Amro está prevista que se ejecute para el último trimestre del año, el Santander estaría obligado a realizar estas ventas de inmediato. En este momento, las tasadoras están elaborando sus informes con lo que en las próximas semanas se podría iniciar la recepción de ofertas. El Santander pretende quedarse como inquilino a largo plazo en todos los inmuebles y mantener una opción de compra con derecho de tanteo, con lo que los compradores serán, previsiblemente, fondos inmobiliarios, aseguradoras o compañías interesadas en tener edificios en alquiler. Todos los inmuebles a la venta están ubicados en España. En el extranjero se mantendrán los que ya se poseen, aunque entidades como Abbey no tienen en propiedad inmuebles. Entre los activos de los que se desprenderá el Santander está, curiosamente, la Ciudad Financiera, inaugurada ahora hace tres años y que es el mayor orgullo del grupo, en cuya construcción invirtió 650 millones de euros. La 'niña bonita' de Emilio Botín, definida como el "campus empresarial más grande del mundo", acoge a 6.700 empleados del grupo, tiene nueve edificios en una extensión de 165 hectáreas y cuenta con un campo de golf, áreas de restauración y de ocio y guardería para 400 niños, entre otros servicios. Precisamente, para financiar su construcción y para reubicar en ella sus servicios centrales, la entidad ya acometió hace tres años un importante proceso de venta de inmuebles -se desprendió de 23 edificios- que le generó unos ingresos de 1.000 millones de euros. Tras esta nueva operación, el patrimonio inmobiliario del Santander en España se reducirá al edificio que tiene en el Paseo Pereda del Santander, donde está su sede social desde 1923.