El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, defendió hoy que la banca española es un ejemplo para el resto del mundo por su solvencia, eficiencia y prudencia, y advirtió de que las ayudas públicas concedidas a los bancos en algunos países pueden tener "incentivos perversos". "En la actual crisis financiera internacional, la regulación española y el modelo de supervisión implementado por el Banco de España se reconocen y aprecian en todos los foros internacionales como un modelo a seguir, especialmente por su prudente regulación", aseguró hoy Sáenz en Nueva York. El responsable ejecutivo del mayor banco español participó hoy en unas jornadas organizadas por el Ministerio de Industria español para presentar en Estados Unidos el plan "Made in/Made by Spain". Durante su intervención, Sáenz defendió que el modelo anti-cíclico impuesto por el Banco de España, por el que se promueve la acumulación de provisiones durante los "decisivos" momentos de crecimiento del crédito, "ha demostrado ser un éxito".