La escalada del petróleo, que hoy ha superado la barrera de los 116 dólares por barril, continúa trasladándose a la gasolina y el gasóleo, que esta semana han vuelto a registrar un nuevo máximo. Según los datos del Boletín Petrolero de la UE del pasado lunes, último dato disponible, el litro gasóleo de automoción, el carburante más demandado en España, se vendía a un precio medio de 1,169 euros, mientras que la gasolina sin plomo costaba 1,143 euros. Desde que comenzó el año la gasolina se ha encarecido el 2,6%, subida que en el caso del gasóleo, que desde principios de marzo está más caro que la sin plomo, se eleva hasta el 8,04%.
A las 17.00 horas el Brent para entrega en junio, el de referencia en Europa, se vendía a 115,90 dólares por barril, aunque por la mañana marcó un nuevo récord (116,87 dólares). A pesar del repunte de los carburantes, los precios después de impuestos en España continúan por debajo de la media de la Europa de los Veintisiete y de los Quince. La súper 95 cuesta en la UE-27 una media de 1,336 euros por litro y en la UE-15 1,355 euros, mientras que el precio del gasóleo de automoción es de 1,294 y 1,279 euros, respectivamente.