La economía irlandesa experimentó en el primer trimestre del año una contracción del 8,5% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por la Oficina Central de Estadísticas (CSO) irlandesa. La pronunciada caída del PIB del que fuera conocido como el 'tigre celta' vino motivada por el descenso del 9,1% del gasto de los consumidores y del 34,1% de las inversiones de capital. Asimismo, el volumen de la producción de la industria retrocedió un 10,5% interanual. En concreto, el sector de la construcción bajó un 31,4%, mientras que el sector de distribución, transporte y comunicaciones experimentó una contracción del 10,9%, y el resto de servicios bajaron un 3,5%.