Con la sombra de la reestructuración de la deuda griega, acompañada de la posibilidad de un contagio a los países vecinos, el oro surge como el activo de refugio para los inversores.
Con la incertidumbre sobre la estabilidad presupuestaria de los países de la Zona Euro, parece tener sentido comprar oro a niveles sensiblemente inferiores a 1500 y acompañar la tendencia de apreciación.