El oro cerró ayer a 1.557,1 dólares la onza en Nueva York, lo que supone su cuarto récord histórico consecutivo.

Al cierre de la Bolsa Mercantil de Nueva York los contratos de futuros de oro más negociados, los de vencimiento en junio, sumaron 70 centavos por onza al precio al que habían acabado el viernes, con lo que alcanzaron ya su décimo máximo histórico de las últimas once sesiones.

Mientras, la plata dejó los máximos de 31 años que había tocado en sesiones anteriores y bajó hasta los 46,08 dólares, en un día marcado por la muerte de Osama bin Laden.