El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio ha cerrado su primera sesión del año con una subida del 1,02% que le permite acomodarse por encima de los 10.000 puntos, en concreto ha cerrado en los 10.654,79. Las ganancias de este indicador estuvieron capitaneadas por Japan Airlines que se disparó un 39% ante el anuncio de una bancarrota controlada.