Un tribunal de quiebras de Nueva York ha aprobado la venta de la mayor parte de los activos de Chrysler en Estados Unidos a un grupo liderado por el fabricante italiano de automóviles Fiat, sólo horas antes de que General Motors presente la suspensión de pagos. El juez Arthur González aprobó la venta de los activos por un importe de unos 2.000 millones de dólares (unos 1.418 millones de euros al cambio actual) a una nueva sociedad que estará participada en un 68% por un fondo del sindicato United Auto Workers (UAW). Por su parte, el grupo automovilístico industrial italiano Fiat ostentará una participación del 20% del capital de Chrylser, que comprende las marcas Chrysler, Jeep y Dodge, mientras que el 12% restante queda en manos de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá.