La inflación del Reino Unido se aceleró hasta niveles récord en junio, lo que acentúa el dilema al que se enfrenta el Banco de Inglaterra mientras la economía se ralentiza, según los datos publicados el martes por la Oficina Nacional de Estadísticas. El Índice de Precios al Consumo ascendió un 0,7% mensual y un 3,8% interanual en junio, su nivel más elevado desde que se empezó a recopilar el dato en enero de 1997, y el segundo mes consecutivo en el que ha estado más de un punto porcentual por encima del objetivo del Banco de Inglaterra del 2%. El mercado esperaba que el IPC aumentaría un 0,4% mensual y un 3,6% interanual, de acuerdo con una encuesta de Dow Jones Newswires realizada la semana pasada a varios economistas. El índice se incrementó un 0,6% mensual y un 3,3% interanual en mayo.