El Índice de Confianza del Consumidor del Instituto de Crédito Oficial ha caído dos décimas en julio, hasta situarse en 92,5 puntos, frente a los 92,7 puntos del mes anterior, según el ICO. El dato de julio se explica por la peor percepción de los consumidores respecto a la situación actual, un deterioro de las expectativas del empleo y, en menor medida, de las perspectivas sobre la evolución de la economía familiar para los próximos seis meses.