Dicen los expertos que será difícil que dure el Ibex35 por encima de los 8.800 puntos. Sin embargo, de momento consigue aguantar y, al ritmo del 0.8% cerró en los 8.875 puntos. Una revalorización que llegó de la mano de Banco Sabadell – el día que comenzaron a cotizar las nuevas acciones procedentes de la primera parte de la ampliación de capital – y Acciona. La parte negativa se la llevaron los títulos de IAG, con más del 2% de penalización el día en que la prima de riesgo cerró en los 243 puntos básicos.

Jornada de avances importantes en la renta variable nacional que, al ritmo del 0.8%, consiguió cerrar en los 8875 puntos, marcando un nuevo máximo anual. Dicen los expertos que esta tendencia poco puede durar mientras no haya un estímulo positivo, como el hecho de la que FED mantenga los estímulos. Sin embargo, los mercados desoyen los análisis y siguen marcando nuevos niveles que le dejan más cerca de los 9000 puntos.



Una revalorización que llegó de la mano de la experimentada por Banco Sabadell, el día en que comenzaron a negociarse las nuevas acciones procedentes de la primera parte de la ampliación de capital – dirigida a inversores institucionales. (Ver: Ampliación de capital de Banco Sabadell ¿acudimos?). Los títulos de la entidad cerraron en los 2 euros tras contabilizar subidas de más del 9.6% en su cotización. Las órdenes de compra también se posicionaron sobre los títulos de Acciona y Caixabank que, con más del 6% de revalorización, mañana comenzarán a cotizar desde los 44.7750 euros y los 33.1650 euros, respectivamente.

Lo mismo para los grandes. Iberdrola a la cabeza con una revalorización que superó el 1.5% - hasta los 4.2340 euros – en tanto que las acciones de Repsol consiguieron subir algo más del 0.3%, hasta los 18.51 euros. BBVA se animó con un 1.3% de subida – hasta los 7.90 euros – mientras que Santander marcó en los 5.7350 euros su último precio.

Con menos suerte cotizaron los títulos de Inditex, que cerraron con negativos del 0.9% que le llevaron directamente a los 107.05 euros. Sin embargo, fueron los títulos de IAG los que más sufrieron en la sesión pues, al ritmo del 2.32%, descendieron hasta los 3.7100 euros por título. BME también se coló entre los primeros puestos y, con caídas del 1.4%, cerró en los 22.29 euros por acción.