El índice de referencia del mercado español despierta con caídas del 0,58% que lo llevan hasta los 10.375 puntos con un sector bancario que está penalizando bastante a la evolución en las últimas sesiones. La junta de accionistas de Popular de ayer sigue coleando para el ánimo de los inversores y por eso el ánimo comprador se ha reducido. Las posibilidades de que realice una nueva ampliación de capital se han incrementado y eso volvió a penalizar al valor.  Hoy es de esperar que más operadores estén fuera del mercado.

La bolsa española arranca con más dudas en un día que estará marcado por la caída del volumen de contratación en las principales plazas europeas. La proximidad a las fechas festivas de Semana Santa provoca que los operadores hayan huido de la renta variable a la espera de la próxima semana y sobre todo viendo que no hay importantes oportunidades en estos momentos. Se aplana la evolución de los índices y los últimos acontecimientos tampoco invitan a la toma de posiciones.

Las manos fuertes siguen sin estar ni se las espera en días como estos. La sesión de ayer ya fue aburrida y bastante floja y lo único que animó un poco los movimientos en las bolsas fueron los valores energéticos con el repunte del petróleo, que ayer volvió a mostrar una escalada en precio hacia la zona de los 55 dólares.

Hay atasco en los principales índices de Europa, tanto en el DAX, como en el Eurostoxx, como en el CAC 40, o en el Ibex 35. Van cambiando de dirección cada día y en plena Semana Santa es normal que se produzcan estos movimientos en estos momentos.

Sigue habiendo un contexto de cierta aversión al riesgo, moderada, por las operaciones de Estados Unidos en Siria y también con Corea del Norte. Este segundo sería más peligroso para los mercados, porque hay que recordar que en este país se toman estrategias muy agresivas y son posiblemente una potencia nuclear. La tensión sube mucho y eso repercute a la renta variable global. También seguimos muy pendientes en nuestro entorno de las elecciones francesas que se van a producir la próxima semana.

Wall Street registró ayer otra sesión insìpida, solo animada por las energéticas. Si miramos el gráfico del S&P 500 vemos una sucesión de dojis durante muchos días, camino de ninguna parte, y un triángulo formado por la directriz bajista y la media de 50, que cada vez tiene menos espacio para moverse. 

Ayer dio un discurso Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, a última hora del día y no dijo nada especial. Fue bastante confusa y nadie sacó nada en claro de qué es lo que quiso trasladar exactamente. Dio la sensación de que quiso trasladar una economía más o menos estable, con un crecimiento bueno pero sin pasarse, con una inflación que se está aproximando al objetivo y con un avance de que habrá que subir tipos de manera gradual. En definitiva, nada nuevo.

Y en cuanto a los valores destacados del día seguiremos muy pendientes de la evolución de Banco Popular después de que ayer se dejara más de un 9%, después de que Emilio Saracho, presidente de la entidad, apuntase que el banco se vería abocado a ampliar capital. Además ayer por la tarde anunció una renovación de su cúpula directiva. Hoy sus títulos reaccionan con caídas de casi el 3%.

Todo el sector bancario se encuentra en negativo y eso penaliza al conjunto del Ibex 35. Santander o BBVA pierden en torno al punto porcentual, mientras que el resto de la banca mediana se deja sobre el 0,50%. En definitiva vemos 29 valores cayendo y seis mostrando subidas suaves.

De entre esos seis Gamesa, Viscofan o Meliá Hotels son los que más avanzan en estos primeros compases de la sesión con alzas moderadas sobre el medio punto porcentual.