Según el contrato de concesión, la nueva vía de pago, la primera adjudicada por el actual Gobierno, deberá estar terminada y lista para entrar en servicio antes del 31 de diciembre de 2009. Se prevé que en el momento de iniciar su explotación la utilicen más de 17.000 vehículos diarios. La autopista, de 24,5 kilómetros de longitud, contará con un plazo de concesión inicial de 36 años que se podrá prorrogar hasta cuatro años más, si se cumplen ciertos criterios de calidad y condiciones sociales.