El Consejo de Ministros ha autorizado la modificación de los nuevos acuerdos para la obtención de préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que, siguiendo las directrices del G-20, flexibilizan las condiciones de uso y las cantidades de dicha línea de financiación.
Los nuevos acuerdos para la obtención de préstamos (NAB, en por siglas en inglés) de los que España forma parte desde su creación en 1998, son acuerdos de crédito entre el FMI y veintiséis de sus Estados miembros e Instituciones, que tienen por objeto suministrar recursos complementarios al FMI hasta la cuantía de 34.000 millones de Derechos Especiales de Giro (unos 150.000 millones de dólares), con el fin de evitar o contrarrestar un eventual deterioro del sistema monetario internacional o hacer frente a una situación excepcional que represente una amenaza para la estabilidad de dicho sistema.

España contribuye con 6.702,18 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta de la institución dirigida por Dominique Strauss-Kahn.

A raíz de este acuerdo, en un primer momento se pondrían a disposición del FMI recursos por valor de 250.000 millones de dólares mediante préstamos bilaterales, como ya ha hecho España, que posteriormente se integrarían en unos Nuevos Acuerdos para la obtención de préstamos ampliados y más flexibles.