El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendará a los gobiernos de todo el mundo en su próxima reunión de primavera, que se celebrará en Washington el 24 y 25 de abril, la imposición de un nuevo impuesto sobre los "beneficios excesivos" de la banca en vez de fijar una tasa internacional a las transacciones financieras, tal y como defendió en el G-20 el primer ministro británico, Gordon Brown.