Pese a las palabras de Bernanke y el positivo cierre de ayer, hoy los inversores han comenzado a alejarse de Wall Street ¿la razón? Los malos datos de desempleo. El mercado laboral recae otra vez y con él flaquean el consumo, la recuperación y los índices bursátiles que este jueves abren con descensos. El Dow Jones cotiza en los 10.249 puntos cayendo un 1,20%, el Nasdaq desciende un 1,49% y el S&P 500 un 1,39%. Por su parte, el la moneda estadounidense se fortalece ante este bajo apetito por riesgo y mantiene contra las cuerdas del 1,34 dólares al euro.
El mercado laboral “sigue débil”, admitía ayer Ben Bernanke, lo que hoy se ha ratificado hoy con un dato muy nefasto de paro. Las peticiones de subsidio por desempleo aumentaron inesperadamente la semana pasada a su nivel más alto en más de tres meses hasta alcanzar las 22.000. 496.000 personas aporrearon las puertas de las administraciones de ayuda pública, supera con creces las expectativas de los expertos que fijaban el aumento en 474.000 peticiones.

Ya se sabe, cuando alguien no tiene trabajo, consume menos y la producción cae. Con este panorama, no es de extrañar que ayer el presidente de la Fed calmara los ánimos y dijera que los tipos de interés bajos continuarán.

Con respecto a los datos de pedidos de bienes duraderos, las sorpresas se ha producido pero éstas han sido positivas. Estos pedidos crecieron en enero un 3%, el doble de lo esperado, gracias a los sólidos pedidos de aviones.

En el apartado empresarial, hoy la protagonista es Coca-Cola. La internacional marca de refrescos adquirirá las operaciones en América del Norte de Coca-Cola Enterprises, su principal embotelladora por 12.170 millones de dólares. Además, la matriz se hará con sus embotelladoras de Noruega y Suecia y, con posibilidad de adquirir también la embotelladora alemana. Ante estas operaciones de importante calado, el valor cede un 3,64% en el NYSE.

Entre los resultados empresariales publicados antes de la apertura de WS, destacan los de Newmont Mining cuyas ganancias se dispararon en el cuarto trimestre del 2009 hasta los 558 millones, comparadas con los 4 millones del 2008. Por ello, no es de extrañar que las acciones de este importante productor de oro, sumen ya un 1,64% de subida.

Lejos de estar todos los frentes de Lehman Brothers cerrados, hoy mismo JP Morgan Chase y LB llegaban a un acuerdo para resolver la demanda que tenían entre manos. Antes de la solicitud de bancarrota de Lehman en 2008, JP Morgan actuó como banco liquidador de la correduría de Lehman y exigió a la filial que dispusiera de colateral cambio de financiación. Por ello, JP Morgan se hará con colateral por 7.100 millones en efectivo, a cambio de reducir la demanda contra Lehman de 7.680 millones a 557 millones. Entre tanto, los títulos de JP Morgan cae un 2,13%, mientras que los de Lehman Brothers se disparan un 5,11%.