Wall Street terminó en baja el martes, en un marco de dificultades en el sector immobiliario y persistentes temores en el financiero. El índice Dow Jones bajó 0,11 por ciento, hasta los 13.337 puntos, mientras que el Nasdaq se dejó otro 0,11 por ciento, para colocarse en los 2.574 puntos. Los inversores se decantaron de nuevo por las ventas, debido al nerviosismo respecto de las dificultades que atraviesa el mercado de los créditos de alto riesgo.
El índice ampliado Standard and Poor's 500 perdió por su parte 0,32 por ciento para cerrar en 1.492,89 unidades. Wall Street registró su tercer cierre consecutivo en baja, al término de una nueva sesión muy volátil y cuando los inversores esperan nuevos elementos de análisis. Ilustrando la persistente crisis del sector inmobiliario residencial, las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos bajaron en mayo 1,6% en relación a abril, para situarse en 915.000 unidades en ritmo anual, cuando los analistas esperaban 925.000. El índice de confianza en la economía de los consumidores estadounidenses del instituto privado Conference Board alcanzó en junio su nivel más bajo en 10 meses, situándose en 103,9 puntos contra 108,5 en mayo. Sin embargo, como en las anteriores sesiones, los temores sobre el mercado de préstamos hipotecarios a riesgo (subprime) afectaron la tendencia. Los inversores temen que las dificultades de dos fondos especulativos gestionados por el banco Bear Stearns (+0,18% a 139,35 dólares) sean el síntoma de un problema mayor en el sector y se expanda a las finanzas en su conjunto. En el mercado obligatorio, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 5,101% contra 5,078% en la noche del lunes, y el de los títulos a 30 años a 5,221% contra 5,195%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido inverso a sus precios.