La eurozona se beneficia del fuerte crecimiento de los mercados emergentes, tanto en términos de comercio como de incitación a las reformas económicas. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, ha asegurado en Ankara que la parte correspondiente a estos mercados en los intercambios de la eurozona ha pasado de alrededor un tercio en 1999, año de la introducción de la moneda única europea, a más del 40 por ciento actual.
Según Trichet , un fuerte crecimiento de los mercados emergentes aumenta la demanda de bienes y servicios comercializables en los que la zona euro ofrece ventajas comparativas. Y no sólo eso, la competencia de los mercados emergentes refuerza también los planes de reforma de nuestras economías e incita a hacer progresos suplementarios en términos de reformas estructurales que, de todas formas son necesarias. Turquía El presidente del BCE, ha asegurado que las relaciones comerciales con Turquía, uno de los principales actores en los mercados financieros emergentes y país candidato a la adhesión a la Unión Europea (UE), también se han reforzado. Y es que han sobrepasando el 2 por ciento del comercio de la zona euro en 2006. Trichet ha afirmado que la zona euro "se está abriendo cada vez más" a las inversiones directas extranjeras (IDE) al tiempo que ha subrayado que las IDE procedentes de las principales economías emergentes progresan de forma notable: entre 1999 y 2005, la reserva de IDE de Brasil, Rusia, India y China en la zona euro se ha triplicado, hasta alcanzar los 12.000 millones de euros.