El presidente de Lloyds Banking Group, Victor Blank, su consejero delegado, Eric Daniels, y el resto del consejo de administración están bajo presión para que dimitan tras las protestas de los accionistas ante el reciente plan de rescate del banco, por el que el gobierno británico se hará con una participación mayoritaria. El sábado, Lloyds y el gobierno británico alcanzaron un acuerdo por el que el Estado garantizará 250.000 millones de libras de activos tóxicos de Lloyds y elevará su participación en el banco hasta un 77%, frente al actual 43%. El plan pone de manifiesto lo perjudicial que fue la compra del deficitario HBOS en enero para el perfil de riesgo de Lloyds, una entidad relativamente conservadora. El plan de adquirir HBOS, que parecía estar al borde de la bancarrota, fue activamente alentado por el gobierno británico. Los accionistas de la entidad quieren que los miembros del consejo de administración de Lloyds se hagan responsables de los problemas a los que se enfrenta el banco desde que adquirió HBOS. El diario The Independent indicó no obstante, citando a fuentes anónimas, que Blank y Daniels no dimitirán.