La firma holandesa de corretaje Van der Moolen(VDM) ha presentado ante un tribunal de Amsterdam la solicitud para declararse en quiebra ante las dificultades financieras que atraviesa la entidad, que en el mes de septiembre no pudo incluso hacer frente al pago de los salarios de sus empleados. El 'broker' holandés, con 117 años de historia y que durante los años 80 y 90 llegó a convertirse en una de las firmas más relevantes de Wall Street, solicitó anoche a los tribunales la transformación en quiebra del 'estatus' de suspensión de pagos provisional otorgado el pasado 10 de agosto.