Los expertos dicen que habrá regulaciones más estrictas e investigaciones más agresivas en 2010, tras el año de los fraudes financieros piramidales, porque los responsables de Estados Unidos tienen que responder de sus fallos anteriores. El enorme fraude del financiero Bernard Madoff, de 65.000 millones de dólares, acaparó la mayor parte de los titulares de 2009, pero otras tramas -que pagaron a los primeros inversores con el dinero de nuevas víctimas- salieron a la luz, porque la recesión interrumpió el flujo de dinero fresco y la conciencia aumentó a la luz del caso Madoff.