La compañía Texas Instruments, el segundo mayor fabricante estadounidense de semiconductores después de Intel, registró un descenso del cuatro% en su beneficio del segundo trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2007. En el segundo trimestre de su ejercicio, que cerró el 30 de junio, la compañía logró un beneficio neto de 588 millones de dólares o 44 centavos por acción, comparado con los 614 millones o 42 centavos por título que anotó en positivo en igual periodo del año anterior.
Los ingresos fueron de 3.351 millones de dólares frente a los 3.424 millones de hace un año, detalló la firma. Los analistas de Wall Street preveían una ganancia de 45 centavos por acción e ingresos en torno a 3.390 millones de dólares. Los ingresos y la ganancia por acción se situaron en la zona baja de las expectativas que tenía la compañía. La empresa explicó en un comunicado de prensa que la demanda de sus productos se ralentizó en junio de forma inesperada, debido, principalmente, al deseo de los distribuidores de reducir existencias y a un entorno económico más débil. La compañía registró un incremento del 10% en las ventas de chips analógicos, pero eso no compensó el descenso del 12% en los ingresos por ventas de chips para teléfonos móviles, que ya habían mermado un dos% en los tres primeros meses de este año.