La cadena británica de supermercados J Sainsbury  dijo el miércoles que su beneficio neto del primer semestre superó las expectativas, aunque añadió que el panorama económico de la segunda mitad del año sigue siendo complicado, ante el menor crecimiento del mercado por la caída del precio de los alimentos.  El beneficio ajustado antes de impuestos, que excluye extraordinarios, subió un 18,5% a 307 millones de libras, impulsado por un firme incremento de las ventas y unos menores costes financieros.  Los analistas esperaban un beneficio antes de impuestos de 300 millones de libras.