El beneficio neto del fabricante de vehículos japonés Mazda ha caido en el segundo trimestre un 62,5, hasta los 2.480 millones de yenes (20 millones de dólares). Esta reducción de los beneficios se debe a las pérdidas derivadas de algunas de sus inversiones y la firma de varios contratos. Por su parte, el beneficio consolidado por operaciones de Mazda ha sido de 32.000 millones de yenes (267 millones de dólares), mejorando en un 9% los resultados del mismo período del año anterior, gracias a la debilidad del yen y la estable demanda en el exterior de los modelos de esta marca.