El grupo bancario y de seguros holandés ING ha anunciado que su beneficio neto del segundo trimestre se redujo un 25% hasta 1.920 millones de euros y dice que había capeado bien las turbulencias en los mercados crediticios, ya que sólo registró una carga de 44 millones de euros por las subprimas. El beneficio neto superó las previsiones de los analistas, que esperaban que no superase los 1.520 millones de euros. El grupo ha registrado plusvalías netas en el segundo trimestre de 727 millones de euros porque "aprovechó el breve repunte del mercado en abril para reducir su exposición a los mercados de valores".