Crédit Agricole tuvo el pasado año 1.024 millones de euros de beneficios, un desplome del 74,7% respecto a 2007 que el banco francés atribuyó al efecto de la crisis económica sobre su actividad, y en particular sobre la banca de financiación e inversión. Crédit Agricole cuantificó en 1.310 millones de euros, en el comunicado de presentación de sus resultados, el impacto negativo en este último negocio. Además, su banco griego Emporiki hundió las cuentas de la actividad de banca de detalle internacional, que acumuló pérdidas de 880 millones de euros.
También fuera de Francia, el español Bankinter obligó a Crédit Agricole (que controla un 22%) a apuntar en sus cuentas un resultado negativo de 98 millones de euros.

Como reflejo de la crisis, el costo del riesgo para el grupo francés se situó en 3.200 millones de euros, lo que representó un tirón del 66,8%.

Por su parte, los créditos dudosos representan un 3,1% del total y están cubiertas a un nivel del 69,7%, precisó la entidad bancaria.

El resultado de explotación tuvo un bajón del 92,8% para quedar en 156 millones de euros.

La muestra del deterioro progresivo del negocio queda bien reflejado en las cifras del cuarto trimestre, en el que Crédit Agricole encajó pérdidas de 309 millones de euros, con un resultado de explotación también negativo de 162 millones.

Volviendo a las cuentas anuales, los ingresos del banco disminuyeron un 4,8% a 15.956 millones de euros, sobre todo debido a los descensos en la banca de financiación e inversión (-31,9%) y de la gestión de activos (-7,2%).

Las pocas buenas noticias vinieron del negocio de la banca de particulares en Francia, y sobre todo de la marca LCL (antiguo Crédit Lyonnais) que ofreció 691 millones de euros, con un alza del 24,9%.

En cuanto a la marca de base Crédit Agricole, representó un resultado positivo de 581 millones de euros, un retroceso del 25,4%.

Al finalizar 2008, el banco francés disponía de 83.000 millones de euros de fondos propios y de 41.700 millones de capitales propios, 1.000 millones más que un año antes, esencialmente por la ampliación de capital de 5.800 millones llevada a cabo a comienzos de julio.

El director general de la entidad, Georges Pauget, consideró que con el resultado del pasado año, "que integra un muy fuerte aumento del costo del riesgo, Crédit Agricole está perfectamente en orden de marcha, listo para desempeñar plenamente su papel en el periodo difícil que vamos a atravesar y prepararse activamente a la salida de la crisis".