Más entidades y más papel. El Banco Central Europeo ha dado a conocer los datos de la segunda subasta -y en principio última- a tres años a un tipo de interés del 1% a la que han acudido 800 entidades financieras, casi 300 más que en la anterior ocasión, y en la que ha concedido 529.500 millones de euros, por encima de la previsión media del consenso de analistas. De este modo, la banca europea ha recibido una inyección por parte de la UE que supera el  billón de euros.

Se esperaba el dato para las 12:15 horas, aunque finalmente se ha dado a conocer antes. El Banco Central Europeo ha adjudicado 529.531 millones de euros en su segunda subasta de liquidez a tres  años a un tipo de interés reducido del 1%. La cifra prestada supera ligeramente la cantidad prevista por los analistas en el entorno de los 470.000 millones de euros.  Félix González, socio director de Capitalia Familiar EAFI, afirma que este dato va "a permitir calcular el nivel de seguridad de los bancos. Una cifra superior (de peticiones) a 500.000 millones de euros pondría nerviosos a los mercados”. 

La demanda bancaria que ha acudido a esta cita, segunda macrosubasta de Mario Dragui al frente del BCE, se ha incrementado notoriamente. Frente a las 523 entidades de la primera subasta, a la de este 29 de febrero se han presentado 800 entidades para golpear en la ventanilla del Banco Central Europeo. 

José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citigroup, asegura que la respuesta de los mercados ha sido "neutral, sin grandes cambios". El par euro/dólar permanece en el 1,3459 dólares y sin mayor novedad al frente. 

La suma de las dos subastas de liquidez en estos términos realizadas por el Banco Central Europeo deja a las entidades bancarias con una caja que supera el billón de euros

“La medida será tomada con optimismo por los mercados” a tenor de los resultados que dejó sobre el parqué la última subasta, asegura Juan José Alonso, analista de Dracon Partners EAFI, que recuerda que “los mercados europeos han subido un 14% de media y hasta un 17% las materias primas” desde el pasado 21 de diciembre y están “reproduciendo lo visto con el QE2 de Estados Unidos entre 2010 y 2011. Sin embargo, no hay que olvidar que la operación busca como principal objetivo reactivar la economía con la vuelta del flujo del crédito, efecto que hasta el momento no ha sido percibido por el mercado”.

Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets, se muestra confiado en que “todo lo que sea por encima de 500.000 millones de euros será bien interpretado por el mercado”.

En un leve background de la primera y única experiencia de estas características, en la subasta del pasado 21 de diciembre, 523 entidades acudieron a la ventanilla del BCE para hacerse con 489.200 millones de euros, de los que la banca nacional representaba aproximadamente un 20% del total. Hoy aún está por ver la cantidad pedida por la banca española, aunque las previsiones hablaban que se mantendría estable, similar a la anterior cuando recibieron algo menos de 100.000 millones de euros. 

Desde Deutsche Bank apuntan a que los miembros de Alemania, Holanda, Finlandia y Luxemburgo en el BCE podrían oponerse a que se prolongue la financiación a tres años por miedo a que se distorsionen los mercados y se desvirtúe el mandato original de la entidad: controlar los precios y la inflación.

¿Destino del billón?
Ahora la cuestión es determinar “dónde irá ese dinero”, confiesa Daniel Pingarrón, pero lo que está claro es que el carry trade funciona y mucho para los bancos si lo que buscan es rentabilidad. Ahora, los nuevos puristas del lenguaje han decidido calificar a esta práctica como ‘Sarkozy trade’ desde que el presidente galo instara a los bancos a utilizar el papel del BCE en la compra de deuda soberana de sus respectivos países. Motivados por el Elíseo o no, los bancos han cumplido y se espera, lo sigan haciendo después de hoy mismo. “Sin duda, una parte irá a subastas de deuda de los estados europeos, igual que en la anterior ocasión, con el fin de obtener un lucro fácil”, aunque apunta también el analista hacia la luz al final del túnel al afirmar que, “en teoría, los bancos europeos empeñaron gran parte de los anteriores fondos subastados en sus vencimientos de deuda y obtener capital para cumplir los objetivos de la EBA. Ahora, no estarían tan necesitados de hacer lo mismo, por lo que una parte podría ir destinada a canalizar créditos”.

La pasada inyección de liquidez al sistema financiero se ha reconducido de manera tal que, según los últimos datos publicados por el Banco Central Europeo, la banca europea tiene 229.600 millones de euros en deuda pública de los estados, de ellos, la banca nacional acumula hasta 119.000 millones de euros, de los que 23.100 millones se incorporaron sólo durante el mes de enero gracias a que los banqueros se encontraron con los bolsillos llenos de la mano de Dragui.

En Italia, la situación es prácticamente la misma. Las entidades bancarias se hicieron con 20.600 millones de euros durante las subastas celebradas en el mes de enero y alcanzan con ellos los 280.000 millones en deuda que tiene los bancos. No obstante, en el caso de nuestro país, se debe asimismo al adelanto que ha realizado el Tesoro Público en la colocación de deuda puesto que a tan sólo dos meses del comienzo del año se ha deshecho ya del 35% del total.

La exposición de nuestros bancos a países como Portugal nos deja en una situación delicada en caso de default luso con lo que no sería de extrañar que las entidades acudieran en masa al BCE por aquello de cubrirse las espaldas. 60.000 millones de euros es la cifra de deuda portuguesa que acumulan los bancos españoles, muy superior, por cierto, a la que tienen países como Francia o Alemania sobre la deuda helena –salvando todas las distancias posibles-. El país galo es el principal tenedor de deuda con un montante que asciende hasta los 45.000 millones, mientras que Berlín, segundo en el ranking hacia el abismo, se ciñe a los 18.000 millones de euros.

No obstante, es probable que no se filtren detalles oficiales sobre las peticiones de liquidez individuales de los bancos en las próximas semanas. Este préstamo entrará en vigor el 1 de marzo,  por lo que se verá reflejado sólo en las hojas de balance de final de mes, que suelen ser publicadas a principios de abril (aunque esto podría retrasarse este año por las vacaciones de Semana Santa).

Los primeros frutos de estas inyecciones...
Tras conocerse el resultado final del reparto de liquidez entre bancos, el rendimiento de los bonos italianos a 10 años ha descendido en 7 puntos básicos, al 5,27%, mientras que el de los bonos españoles, ha caído en 6 puntos, hasta el 4,97%.

En la renta variable, los parqués europeos continúan teñidos de verde. El Ibex 35 sube 0,27% hasta los 8.549 puntos y con todos los bancos, a excepción de Bankia (-0,07%), cotizando en positivo. Bankinter avanza un 1,27%, Sabadell un 1,19%, CaixaBank un 0,96%, BBVA un 0,65%, Popular un 0,49% y Santander un 0,48%