El Banco Central Europeo (BCE) no se prepara para subir los tipos de interés en su reunión de septiembre y su reciente referencia a su comunicado del 2 de agosto tenía como intención dejar las opciones abiertas, dijeron a Reuters responsables del banco. En cambio, el organismo está centrado en las turbulencias de los mercados financieros, que serán el factor decisivo que determine si el BCE sube sus tipos en un cuarto de punto al 4,25 por ciento, a un máximo de seis años. "Si hay una normalización de los mercados, una subida de tipos todavía es posible. Si no, el BCE esperará al próximo paso", dijo un responsable. La crisis de los mercados crediticios se ha agudizado desde que el 2 de agosto el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, afirmara que era necesario "vigilar de cerca" la inflación, un lenguaje que el banco ha utilizado el mes antes de cada una de las subidas tipos dentro de este ciclo alcista. Desde entonces, el BCE ha intervenido en varias ocasiones en los mercados del préstamo interbancario para suavizar los tipos de interés - una consecuencia de la aversión al riesgo que prima en los mercados debido a la crisis del mercado hipotecario de alto riesgo.