El barril de petróleo de Texas ha finalizado la sesión con un precio récord de 87,61 dólares en Nueva York después de superar con brevedad los 88 dólares, mientras persiste la inquietud por la tensión entre Turquía e Irak y a la espera de los datos de reservas que se difundirán el miércoles. Al cierre de la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre añadían 1,48 dólares al valor anterior y establecían un nuevo máximo histórico, por tercera sesión consecutiva.
Durante la sesión, el valor de ese tipo de crudo se elevó hasta los 88,20 dólares por barril, un nivel nunca alcanzado hasta ahora. El gasóleo de calefacción y la gasolina también mostraron una decidida tendencia al alza durante la sesión. Los contratos de gasóleo para entrega en noviembre finalizaron la sesión regular a 2,3387 dólares por galón (3,78 litros), unos tres centavos más que en la sesión anterior y de nuevo en niveles de récord. Los contratos de gasolina para ese mismo mes concluyeron a 2,1737 dólares/galón, alrededor de dos centavos más que el lunes. Los contratos de gas natural para noviembre finalizaron a un precio de 7,36 dólares por mil pies cúbicos, 8 centavos menos que el día anterior. Sigue la racha alcista El precio del petróleo WTI se ha encarecido más de un 5% o en 4,53 dólares en sólo tres sesiones. Después de predominar una notable volatilidad en las primeras horas de negocio en el parqué del NYMEX, la tendencia alcista se hizo más firme hacia la media sesión. Los expertos seguían aludiendo a la creciente tensión entre Turquía e Irak, al debilitamiento del dólar y a una tensa relación entre el nivel de oferta de crudo y las expectativas de demanda a nivel mundial, como los principales asuntos que influían en la escalada de precios. En Turquía, su primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, ha manifestado ante los diputados del gobernante Partido de Desarrollo y Justicia (AKP) que "la paciencia del pueblo turco se ha agotado" respecto de los ataques que protagonizan efectivos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), con sus bases en el norte de Irak, contra el Ejercito turco. Un incremento de la tensión en Oriente Medio suele presionar al alza de inmediato al precio del crudo, al aumentar los riesgos de una interrupción de suministros desde esa región. Los expertos han recordado en estos días que Irak alberga el tercer mayor volumen de reservas comprobadas en su subsuelo, después de Arabia Saudí e Irán y alrededor del 20% de ellas se hallan en el norte del país. Históricamente, alrededor de dos terceras partes de la producción iraquí de crudo proviene de yacimientos ubicados en el sur del país y el resto se consigue en campos en torno a la localidad norteña de Kirkuk, recordaba recientemente la Agencia de Información de Energía (EIA), la división estadística del Departamento de Energía de EE.UU. No obstante los niveles de producción y de exportaciones de crudo desde el norte de Irak se han visto muy mermadas en los últimos años a causa de la guerra y de frecuentes sabotajes a instalaciones y oleoductos. En Viena, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reaccionó a la reciente escalada de precios y trató de infundir una cierta calma a los mercados, que no ha logrado por el momento a la vista del fuerte incremento de los precios en el día de hoy. El secretario general de la OPEP, Abdalá Salem El-Badri, señaló en un comunicado que la organización "continuará observando el mercado mundial del petróleo y responderá a cualquier interrupción en los suministros, para garantizar con ello que el mercado permanece bien abastecido durante los meses de invierno".